Fonseca Delicias
El papel que lo envuelve se llama tisú. Es blanco y delicado. Y, a su manera, representa y es herencia de la elegancia que se atribuye al fundador de la marca, Don Francisco Foseca, un caballero del siglo XIX…
Envuelto en ese papelito está un pequeño tabaco de tonalidad media. El Delicias es de cepo 40 y su longitud es 123 milímetros.
Lo enciendo con la reserva de quien prefiere vitolas de mayor calibre que esta llamada Standard, así, en inglés. Y la primera impresión es extraña: reconozco un modesto buen sabor, pero por momentos siento que estoy fumando un “mini” en versión ampliada.
El tiro es excelente, aunque la combustión puede ser un tanto irregular: nada que no puedas arreglar con el encendedor sin mayor trauma…
Durante el primer tercio estuve tentado a concluir que ésta iba a ser una fumada cercana a lo insípido. Pero al llegar a la mitad, el Fonseca demuestra que no es tal cosa: en este punto entrega algo más y hay madera, tierra y destellos especiados. Es como si sacara la casta de su origen y la verdad es que resulta sabroso y evidencia buen carácter hasta el final.
Ojo con este tabaco: no es cosa de despacharlo así como así. Tiene, modestamente, lo suyo: y lo entrega con honestidad.
Ojo con este tabaco: no es cosa de despacharlo así como así. Tiene, modestamente, lo suyo: y lo entrega con honestidad.
Fuente:www.vitolario.com
El Rincón del Fumador, sl

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