lunes, 14 de mayo de 2012

El tabaco aportará 370 millones menos al Estado tras la subida de impuestos

El Gobierno dice que si no hubiera modificado la fiscalidad la caída sería mayor

El Gobierno da por hecho que la última subida de impuestos sobre el tabaco mermará aún más sus ingresos por los impuestos especiales que gravan este producto. Según se recoge en el Programa de Estabilidad para el periodo 2012-2015, el Estado recaudará este año 6.884 millones de euros por este concepto, lo que supone 369 millones menos que en 2011, cuando se ingresaron 7.253 millones.
Es una caída del 5,1%, pero que se suma a otra más registrada ya el año pasado como consecuencia también de la subida impositiva aprobada por el Ejecutivo socialista a finales de 2010. En total, los ingresos por los impuestos especiales del tabaco se reducirán así en 539 millones de euros en tan sólo dos años, lo que equivale al 7,26%.

Cambio de la fiscalidad

La industria tabacalera había advertido ya que una nueva subida de impuestos iba a lastrar aún más la recaudación, pidiendo en cambio que se actualizaran las tasas mínimas para impedir la venta de tabaco barato, algo que no se hizo.
El Gobierno reestructuró el pasado 30 de marzo la fiscalidad del tabaco para incrementar los ingresos derivados de los impuestos especiales, según dijo entonces, en 150 millones de euros. "Si no se hubiera hecho, la caída hubiera sido mayor", aseguran las fuentes consultadas.
Actualmente, hay dos impuestos que gravan, al margen del IVA, los cigarrillos: la tasa ad valorem, equivalente a un porcentaje sobre el precio, y la específica, que es fija. El problema es que Hacienda redujo la primera del 57 al 55% sobre el precio de la cajetilla y, aunque en teoría, subió el fijo para compensarlo, lo hizo en mucha mayor cuantía. Hasta entonces estaba en 12,7 euros y se subió hasta 19,01 euros por cada mil cigarrillos. Eso obligó a las empresas a encarecer sus productos entre 20 y 25 céntimos y a revisar sus previsiones de venta ante una más que probable caída del consumo.
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha insistido sin embargo en todo momento que no había habido subida de impuestos, sino sólo una modificación de la fiscalidad, con la que se pretendían incrementar los ingresos, según dijo en 150 millones. El 27 de abril el Gobierno anunció que, tras la subida del IRPF y del IBI, volvería a dar otra vuelta de tuerca a la presión fiscal sobre los ciudadanos el año que viene incrementando los impuestos sobre el consumo, el IVA y los impuestos especiales, lo que según las empresas podría reducir aún más el consumo.
Hay que tener en cuenta que la previsión del Programa de Estabilidad es que la recaudación por los impuestos especiales que gravan los hidrocarburos se reduzcan también en 195 millones, hasta 9.094 millones de euros. El resto de impuestos especiales, fundamentalmente sobre bebidas alcohólicas, se mantendrá estable, con unos ingresos estimados a las arcas de la hacienda pública este año de 2.448 millones.

Excesiva presión fiscal

Al igual que las tabacaleras, las petroleras y la industria del alcohol consideran que la presión fiscal es ya muy alta. La Federación Española de Bebidas Espirituosas (Febe) ha alertado de que una eventual subida del IVA y de los impuestos especiales que gravan el alcohol provocará la desaparición de unos 45.000 puestos de trabajo en el conjunto del sector, provocando de igual modo un descenso de los ingresos al Fisco debido a la caída del consumo.

Fuente : www.eleconomista.es

El Rincón del Fumador, sl

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